Un poco por necesidad y otro poco por descansar, y así aprovechar las instalaciones del camping, nos quedamos en Florencia.
Al fin y al cabo dice el Genesis que Dios descansó al séptimo día, y nosotros somos simples mortales ...
Aprovechando la parada intento recuperarme de una tortícolis que ya no me dejaba seguir. El dolor me llegaba desde el cuello hasta la mano izquierda. En fin, unos corticoides y un relajante muscular, parece que están haciendo efecto, así que preparados para el último día en la Toscana.
Iremos hacia Lucca y alrededores. Veremos el pueblo de Pinocchio, que se llama Collodi.




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